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Cómo limpiar un deshumidificador correctamente

Publicado el 8 de septiembre de 2026

Filtro, depósito, bandeja y aletas: qué toca cada cuánto, con qué productos y qué no debes hacer nunca para no cargarte el aparato.

Un deshumidificador sucio hace tres cosas mal a la vez: extrae menos agua, consume más para el mismo resultado y puede empezar a oler. La limpieza es sencilla, cuesta diez minutos al mes y alarga bastante la vida del aparato.

Antes de tocar nada

Desenchúfalo. Siempre, aunque solo vayas a sacar el filtro. Y déjalo secar por completo antes de volver a enchufarlo: nada de montar piezas húmedas.

Calendario

PiezaCada cuánto
DepósitoAclarado semanal, a fondo cada mes
FiltroCada 2-4 semanas de uso
Rejillas exterioresCada mes
Bandeja interna y aletasCada 3-6 meses, y antes de guardarlo
Revisión generalAl final de cada temporada

En un garaje, un taller o una casa con obra, el filtro se ensucia mucho más rápido: revísalo cada dos semanas.

El filtro

Es lo que más afecta al rendimiento y lo más fácil de olvidar.

  1. Localízalo: casi siempre en la rejilla trasera, se saca tirando.
  2. Aspíralo primero si tiene mucho polvo acumulado.
  3. Lávalo con agua tibia y un poco de jabón neutro, sin frotar con estropajo.
  4. Sécalo por completo antes de montarlo. Un filtro húmedo dentro del aparato es un criadero de olores.

Nunca lo laves con agua muy caliente ni lo metas en el lavavajillas: se deforma y deja de sellar bien. Si tu modelo lleva filtro desechable, sustitúyelo; no intentes lavarlo.

Señal de que toca: míralo a contraluz. Si no ves la luz a través, está obstruido.

El depósito

Es agua estancada a temperatura ambiente en un recipiente cerrado, así que aquí aparecen los olores.

Y comprueba el flotador, la pieza que detecta que el depósito está lleno: si se atasca o se coloca mal tras un lavado, el aparato marcará «lleno» estando vacío. Debe moverse libre.

Bandeja interna y aletas

Esto es la limpieza de fondo, dos veces al año.

  1. Desenchufa y retira el depósito.
  2. La bandeja de goteo suele estar bajo las aletas. Límpiala con un paño húmedo con jabón neutro.
  3. Las aletas del evaporador —esas láminas metálicas muy juntas— acumulan polvo pegado por la condensación. Aspíralas con un cepillo suave, siempre en el sentido de las láminas, nunca en diagonal.
  4. Revisa que el conducto de desagüe interno no esté obstruido: es lo que provoca que el aparato pierda agua por fuera.

Lo que no debes hacer nunca

Guardarlo en verano

En este nicho hay temporada baja, y guardarlo mal es lo que hace que en octubre huela o no arranque:

  1. Déjalo funcionando unas horas con el depósito vacío para que se seque por dentro.
  2. Vacía y seca el depósito por completo.
  3. Limpia el filtro y móntalo seco.
  4. Enrolla el cable sin apretarlo sobre sí mismo.
  5. Guárdalo en vertical, en un sitio seco, tapado con una tela o su caja. Nunca envuelto en plástico hermético: condensa dentro.
  6. Nunca lo guardes tumbado. El aceite del compresor puede desplazarse.

Y al sacarlo en otoño, si ha estado tumbado o lo has transportado así, déjalo de pie unas horas antes de enchufarlo. Arrancar un compresor con el aceite fuera de sitio es una de las formas más tontas de romperlo.

Olor que no se va

Si limpiando depósito y filtro el olor persiste:

Señal de que la limpieza ya no basta

Si tras limpiarlo a fondo sigue recogiendo mucha menos agua que antes en las mismas condiciones, el problema no es suciedad. Repasa las causas en el deshumidificador no recoge agua, que casi siempre apunta a la temperatura de la estancia y no a una avería.