SinHumedad

Calculadora de punto de rocío y riesgo de condensación

La condensación no ocurre en el aire: ocurre en las superficies frías. Esta calculadora te dice a qué temperatura empieza a condensar el aire de tu casa, qué superficies concretas están por debajo de ese punto y si el aire de la calle, hoy, te seca la casa o te la moja.

Dentro de casa
20,0 °C
65 %

La que marca tu higrómetro. Si no tienes, lo normal en una casa con problema ronda el 65-75 %.

Fuera
8,0 °C
85 %

La del parte meteorológico de tu municipio, ahora mismo.

13,2 °C

Es tu punto de rocío: cualquier superficie de tu casa que esté por debajo de 13,2 °C se moja.

Qué superficies de tu casa están en riesgo

Con esa temperatura exterior, esto es lo que estimamos que ocurre en cada tipo de superficie. La columna que decide es la humedad sobre la superficie: a partir del 80 % sostenido crece el moho aunque no veas ni una gota, y al 100 % ya hay agua líquida.

Superficie Temperatura Humedad sobre ella Riesgo
Vidrio simple
Ventana antigua de una sola hoja de cristal
11,1 °C 100 % Condensa: habrá agua líquida
Cajón de persiana sin aislar
El punto más frío de casi todos los huecos
14,6 °C 91 % Riesgo de moho
Esquina de dos muros exteriores
Sin aislamiento; la geometría enfría el rincón
15,2 °C 88 % Riesgo de moho
Doble acristalamiento antiguo
Tipo 4-12-4, sin capa bajo emisiva
15,7 °C 85 % Riesgo de moho
Muro exterior sin aislar
Un pie de ladrillo, sin cámara
16,9 °C 79 % Al límite
Ventana moderna con rotura de puente térmico
Doble acristalamiento bajo emisivo
17,8 °C 74 % Al límite
Muro con cámara sin aislar
Construcción habitual de los años 70 y 80
18,1 °C 73 % Al límite
Muro aislado según CTE
Obra nueva o rehabilitación con aislamiento
19,4 °C 67 % Sin riesgo

¿Te conviene ventilar ahora mismo?

39 %

Es la humedad con la que se quedaría tu casa si renovaras todo el aire y el de fuera se calentara hasta los 20,0 °C de dentro. Compárala con el 65 % que tienes ahora.

Este es el cálculo que corrige el consejo genérico de «ventila siempre». El aire frío contiene poca agua en términos absolutos, así que al entrar y calentarse baja tu humedad. Pero un día templado y saturado —niebla a 15 °C— trae más agua que la que tienes dentro, y ventilar entonces empeora el problema. En la cornisa cantábrica eso pasa muchos días al año: lo tienes desarrollado en humedad en Galicia y la cornisa cantábrica.

Ojo: ventilar no es solo secar. Aunque el cálculo diga que hoy no te seca, sigues necesitando renovar el aire por calidad —CO₂, olores, contaminantes—. Lo que cambia es que esos días el secado se lo dejas al deshumidificador y ventilas corto.

Cómo está calculado

El punto de rocío sale de la fórmula de Magnus-Tetens con los coeficientes de Alduchov y Eskridge (1996), con un error por debajo de 0,4 °C en el rango de temperaturas de una vivienda.

La temperatura de cada superficie se estima con su factor de temperatura fRsi, el que define la norma UNE-EN ISO 13788: qué parte del salto térmico entre dentro y fuera conserva esa superficie. Un vidrio simple conserva muy poco y se queda casi a la temperatura de la calle; un muro bien aislado conserva casi todo y se queda casi a la temperatura de tu salón. Esa misma norma exige fRsi ≥ 0,7 en obra nueva precisamente para evitar el moho, y verás en la tabla que buena parte de la vivienda española anterior a los ochenta no llega.

Qué no es esto. Los factores de la tabla son valores típicos de cada tipo constructivo, no una medición de tu casa. La superficie real depende del espesor del muro, de su estado, de si hay un armario pegado que corta la circulación de aire y de la inercia térmica, que hace que un muro pesado vaya por detrás de los cambios de temperatura. Úsalo para entender qué está pasando y para comparar superficies entre sí, no como un informe técnico. Para eso hace falta un termómetro de infrarrojos —o un técnico.

Qué hacer con el resultado