Cómo reutilizar el agua del deshumidificador
No es agua destilada por mucho que se parezca. Para qué sirve, para qué no, y por qué regar con ella tiene truco.
Ver caer varios litros al día invita a no tirarlos. Y en parte tiene sentido: es agua condensada, con muy poca cal. El problema es lo que arrastra por el camino.
Qué es exactamente
El agua del depósito es vapor del aire que ha condensado sobre las aletas frías del aparato. En composición se parece al agua destilada: prácticamente sin sales ni cal.
Pero antes de llegar al depósito ha pasado por:
- El filtro, con el polvo que retiene.
- El evaporador, donde se deposita suciedad ambiental.
- La bandeja y el conducto interno, que rara vez se limpian.
- El depósito, donde puede llevar horas o días a temperatura ambiente.
Resultado: agua blanda pero no limpia y no estéril. Y si el depósito lleva tiempo sin lavarse, puede tener biopelícula.
Usos razonables
Planchado. Es el mejor uso, porque aprovecha justo su virtud: al no tener cal, no obstruye la plancha ni deja manchas blancas.
Con dos condiciones: fíltrala con un paño limpio o un filtro de café, y úsala recién recogida, no la de la semana pasada. Y comprueba en el manual de tu plancha que admite agua desmineralizada; algunas piden mezcla.
Limpieza de suelos. Al no dejar cal, va bien para suelos y para cristales, mezclada con el producto habitual.
Cisterna del inodoro. Directo, sin más.
Lavar el coche o la bicicleta. Sin cal, no deja cercos al secarse.
Llenar el depósito de un limpiacristales o una fregona de vapor, filtrándola.
Usos que conviene descartar
- Beber o cocinar. Nunca. No es potable ni estéril, y además el agua destilada no es adecuada para consumo habitual.
- Regar plantas comestibles, ni las hierbas de la ventana.
- Acuarios. Riesgo doble: contaminación y ausencia total de minerales.
- Agua para mascotas.
- Rellenar un humidificador. Estarías dispersando por el aire lo que traiga.
- Uso cosmético o médico, incluido lavado nasal. Para eso hay suero fisiológico.
- Rellenar la batería del coche o un sistema de refrigeración. Necesitan agua destilada de verdad, no «parecida».
Regar plantas: el matiz
Se recomienda mucho y merece una explicación, porque no es un sí ni un no.
Lo bueno: al no tener cal, evita las manchas blancas en la tierra y en las hojas, y va bien para especies que sufren con agua dura.
Lo malo: el agua condensada no aporta ningún mineral. Regar siempre con ella acaba empobreciendo el sustrato, y la planta lo nota a medio plazo.
Y el riesgo: puede llevar microorganismos y restos del aparato.
Conclusión razonable: solo en plantas ornamentales, nunca comestibles, alternando con agua normal o con el riego habitual, y solo si tu depósito está limpio y el agua es reciente. Si el aparato lleva meses sin una limpieza a fondo, no la uses ni para eso.
Reglas de seguridad
- Recién recogida. No acumules garrafas. El agua estancada a temperatura ambiente se degrada.
- Depósito limpio. Si no lo has lavado este mes, no reutilices el agua. Ver cómo limpiar un deshumidificador.
- Fíltrala para cualquier uso en el que vaya a pasar por un aparato.
- Si huele, tírala. Sin excepciones.
- Guantes si tienes heridas en las manos.
- No la uses si el aparato ha estado trabajando en un sitio con moho activo, obra, humo o productos químicos. En ese caso el agua ha lavado ese aire.
Cuánta sale, y qué esperar
Con un deshumidificador doméstico en régimen normal salen del orden de unos pocos litros al día, menos de lo que la gente calcula a partir de la cifra del envase: recuerda que un «20 litros» está medido a 30 °C y 80 %.
Y los primeros días recoge mucho más, porque además del aire está secando el agua acumulada en muros y muebles. Luego el ritmo baja bastante. Los números, en cada cuánto vaciar el depósito.
Como ahorro doméstico, la cifra es modesta. Como forma de no tirar algo aprovechable, tiene sentido.
Si usas desagüe continuo
Con el tubo conectado no hay depósito que aprovechar: el agua se va directa. Si quieres recogerla, puedes llevar el tubo a un cubo, pero entonces pierdes la ventaja del desagüe continuo —que el aparato no pare nunca— y vuelves a depender de vaciar.
Una advertencia: si conectas el tubo a un cubo, el aparato no sabe que está lleno. El flotador solo detecta el depósito propio. Un cubo desbordado en el suelo es el resultado clásico de este apaño.