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Humedad por capilaridad: qué es y cómo solucionarla

Publicado el 9 de septiembre de 2026

La franja húmeda en la parte baja del muro con sales blancas. Cómo identificarla, qué soluciones existen y por qué ningún aparato la detiene.

Es la humedad que sube desde el terreno por el interior del muro, y la que más dinero hace perder a quien la confunde con condensación. Si tienes capilaridad y compras un deshumidificador, vas a pagar electricidad durante años sin resolver nada.

Cómo reconocerla

Cinco señales, y las tres primeras juntas son casi diagnóstico:

  1. Franja húmeda en la parte baja del muro, con un borde superior más o menos horizontal a 30-100 cm del suelo. Ese borde recto es la firma de la capilaridad: es la altura a la que el agua que sube se equilibra con la que se evapora.
  2. Sales blancas pulverulentas en la superficie, las llamadas eflorescencias. Al pasar el dedo, se deshacen.
  3. Constante todo el año. No depende de la lluvia ni de la estación, aunque puede acentuarse en épocas húmedas.
  4. Pintura abombada, revoco que se desprende en placas, rodapiés hinchados o despegados.
  5. Aparece en plantas bajas, sótanos y edificios antiguos, sobre muros en contacto con el terreno.

Por qué ocurre

Los materiales de construcción porosos —ladrillo, mortero, piedra— tienen una red de poros finísimos. En contacto con agua, esa red la absorbe y la transporta hacia arriba por capilaridad, el mismo fenómeno que hace subir el café por un azucarillo.

Si el muro no tiene una barrera impermeable entre el terreno y la fábrica, el agua del suelo sube libremente. Las construcciones modernas la llevan; muchas de antes de los años sesenta, no.

Y el agua no viene sola: arrastra sales disueltas del terreno y del propio material. Al evaporarse en la superficie las deja allí, cristalizadas. Esas sales son higroscópicas —atraen humedad por su cuenta— y además al cristalizar rompen el revoco desde dentro. De ahí que la pintura se abombe.

Qué NO la soluciona

Conviene decirlo antes que las soluciones, porque es donde se va el dinero:

Si alguien te ofrece resolver una capilaridad con una pintura, desconfía.

Las soluciones reales

Todas requieren un técnico y todas atacan el mismo punto: cortar el paso del agua o darle salida controlada.

Barrera química por inyección

La más habitual hoy. Se perfora el muro en línea, a poca altura, y se inyecta una resina o silicona que rellena los poros y crea una barrera impermeable dentro del propio muro.

Drenaje perimetral

Se excava alrededor del edificio, se impermeabiliza el muro por fuera y se instala un drenaje que aleja el agua del terreno.

Morteros de saneamiento y aireación

No cortan el agua: le dan salida. Se aplican revocos macroporosos que permiten evaporar sin que las sales rompan la superficie, o se instalan sistemas de ventilación de la base del muro.

Barrera física

Cortar el muro por tramos e insertar una lámina impermeable. Muy eficaz y muy invasivo; se reserva para casos concretos.

Lo que sí puedes hacer tú

Mientras organizas la intervención:

Comprueba que es capilaridad y no otra cosa

Antes de gastar en obra, descarta lo que se parece:

Lo que vesProbablemente es
Franja baja recta + sales blancas, todo el añoCapilaridad
Mancha que crece con la lluvia, arriba o en fachadaFiltración
Cristales mojados, esquinas altas, detrás de muebles, peor en inviernoCondensación
Mancha baja localizada, sin sales, que apareció de golpeFuga de una tubería

Esa última merece atención: una fuga en una bajante o en la red de agua imita bastante bien una capilaridad, y su solución es mucho más sencilla y barata. Antes de aceptar un presupuesto de inyección, pide que descarten una fuga.

El cuadro completo está en la guía definitiva para eliminar la humedad y la distinción fina en condensación o filtración.

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